18 septiembre 2006

Anatoli Karpov

Ayer me crucé con Salvador en el Verdi. La película, que no está mal del todo Un largo final (agónico) que si bien te hace sentir en ojos propios la impotencia de los años oscuros de la España franquista, se centra en la injusticia de la pena de muerte (vaya salvajada lo del Garrote Vil) y pero prácticamente deja de lado las circunstancias políticas de Salvador Puig Antich. Personaje este, que a mi modesto entender está demasiado suavizado y despolitizado. No se profundiza en los como, los cuando, ni los porque del grupo (el MIL) por lo que todo circula más bien por el camino de un cuento romántico que por el de un documental o un film político de denuncia.

Así terminó mi finde que había empezado el viernes con unas pizzas en casa, vodka del bueno con limón y primer pase del documental sobre Anatoli Karpov...
Luego cumple sorpresa, alcohol, fotos, risas, más gente y más alcohol. Segundo pase privado del documental de Karpov, con más risas, fotos y por supuesto más alcohol…
Por fin a eso de las 3 de la madrugada pudimos echarlos de casa y terminamos en el querido y nunca bien ponderado Plataforma (por cierto Kris, acaban de estrenar por estos lares una adaptación de la novela de nuestro querido Houellebecq, parece que estarán en Madrid, ya te contaré luego que sino no termino el post y "mi gente" esta esperando ansiosa).


Lo más soleado del finde: mediodía con Ceci, Kris, Benedetti y Drexler (que parece que ha dejado a su mujer por la Watling, si si, la de Marlango). Terracita con milanesa, muzzarella y tomate. Coca cola con hielo y limón. Cortado y El País. Que más puedo pedir?

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