12 julio 2007

Lluvia de 5 años.

Salí a la calle luego de una lluvia muy fuerte. Quería ver el hueco que habían dejado los hombres que quitaron el árbol. Me acerqué hasta el borde. Tan cerca que casi me caigo dentro. No me caí, pero se mojaron un poco mis zapatos negros. Son zapatos para la lluvia. Mi madre siempre me los pone cuando llueve. Me agaché para ver bien hasta el fondo. Era enorme, nunca había visto un pozo tan grande así lleno de agua. Estaba tan limpia que me daban ganas de beber un poco. Me llené la mano con agua y la probé. Estaba asquerosa. Peor que la sopa de verduras. Estuve mirando bien todo lo que había en el fondo. Había piedras, tierra y más cosas que no conocía. Había algo rojo que parecía una pelota. Mire para todos lados y en la calle no se veía a nadie todavía.Yo fui el primero porque estaba esperando en la puerta. Miré otra vez el pozo. ¿Como sacarán toda el agua? pensé. Volví corriendo a casa. Subí la escalera y busque en mi cuarto la copa de helado del domingo.Siempre me gusta guardar las copitas de helado. Sirven para muchas cosas. Regresé a la calle. El vecino de enfrente ya había salido. Me miro creyendo que él era el primero. Me agaché entre el bordillo y el pozo. Comencé a vaciar el pozo con mi copa. El vecino seguía mirándome y creo que se reía. Me daba mucha rabia ese señor. Empezó a acercarse y yo seguí echando el agua a la calle.

- Mucho trabajo eh? - me dijo riendo-

- Yo no trabajo, soy un niño. - dije sin mirarlo y sin dejar de sacar agua.


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